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(Doha) – Las Partes de la CITES
votaron hoy en Doha, Qatar, el
rechazo a una movida de Tanzanía para vender más de 89 toneladas de
existencias de marfil a China y Japón. La votación envió un fuerte
mensaje de que las Partes quieren un período de descanso de la
consideración del comercio de marfil de elefantes con el objeto de que
se les permita realizar la importante tarea de examinar la situación
crítica de otras especies silvestres que se encuentran en riesgo debido
al comercio internacional.
“Es una decisión importante que
reverberará en todo el continente
africano”, declaró Will Travers, Presidente de la Species Survival
Network y CEO de Born Free Foundation. “Sin embargo, debemos esperar
otros debates relacionados con una propuesta similar de Zambia –que
busca el comercio de marfil- y la Propuesta 6 patrocinada por Mali,
Kenya, Rwanda, y otros, que busca confirmar que no habrá comercio de
marfil ni disminución de los niveles actuales de protección otorgados
por la CITES para los elefantes de África. ¿Será esto suficiente para
mantener la especie fuera de la línea de fuego?”
En un último esfuerzo desesperado por
obtener votos, Tanzanía
dividió la propuesta en dos para debilitar la protección internacional
para sus elefantes en el comercio: transferencia del Apéndice I al
Apéndice II (de protección menor que el I) para permitir el comercio de
elefantes para trofeos, animales vivos, productos no comerciales de
elefantes; y transferencia a un Apéndice de protección menor con una
venta de las existencias de marfil. Tanzanía no logró alcanzar la
mayoría de 2/3 necesarias para transferir sus elefantes por un
resultado de 57 votos a favor, 45 en contra y 32 abstenciones. La
transferencia a un Apéndice de protección menor con comercio de marfil
ni siquiera pudo lograr la mayoría simple: 59 a favor, 60 en contra y
13 abstenciones.
Durante la reunión se presentó
evidencia significativa, cuestionando
la capacidad de Tanzanía, en relación a los elefantes, para gestionar y
hacer cumplir la ley con respecto a la caza furtiva de elefantes y el
comercio ilegal de marfil. De hecho, gran parte de las más de 20
toneladas de marfil de elefante decomisado en 2009 se originó en
Tanzanía, según los análisis forenses de la mercadería contrabandeada
confiscada.
“No hay dudas de que la mera
insinuación de comercio de marfil en
las reuniones de la CITES envía un mensaje a los cazadores furtivos de
elefantes, y a quienes obtienen ganancias del marfil, de que el mercado
de marfil está abierto para los negocios”, continuó Travers. “Esto no
es en el mejor interés de la conservación de los elefantes. Las
naciones africanas –especialmente aquellas con poblaciones frágiles de
elefantes y organismos encargados de hacer cumplir la ley de vida
silvestre que cuentan con insuficiente financiación- necesitan llevarse
bien con el importante negocio de la conservación de los elefantes”.
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